Las células madre se encuentran localizadas en nuestra médula espinal y en el cordón umbilical. Estas sirven para tratar quemaduras de tercer grado, algunos tipos de cáncer y otras enfermedades congénitas, ya que al introducirlas en el organismo regeneran las células defectuosas.
Con respecto a la cosmética, a partir de los 30 años, el proceso natural de renovación celular se empieza a hacer más lento, ocasionando la pérdida de firmeza y elasticidad en la piel. El grosor de la dermis disminuye provocando la aparición de arrugas, manchas, flaccidez y líneas de expresión.
Aunque la cosmética no utiliza células madre humanas, esta reproduce su efecto con células de origen vegetal en estado embrionario que promueven las proteínas esenciales de la piel para regenerar el tejido del rostro y recupera su firmeza.
Al respecto, la representante de la marca L’Bel Paris y miembro de la Asociación para la Investigación Dermatológica Plástica y Estética de París, Elisa Shearer, comenta que “una de las cosas que más preocupa a la mujer de hoy es el paso del tiempo en la piel”
Actualmente existen cremas con esta innovadora tecnología, como Cellvivance de L'Bel, el primer tratamiento facial reafirmante inspirado en el poder regenerador de las células madre que revitaliza al rostro desde el interior de la piel.
Si eres de las que te preocupas por el envejecimiento de tu piel; pero te rehúsas a someterte a una cirugía plástica, este puede ser un primer paso en contra del tiempo.