Los codos, rodillas y los talones de nuestros pies, conforman ese grupo de partes antiestéticas de nuestro cuerpo, que por su resequedad son muy ásperas al contacto; pero si deseas olvidarte de las aspereza de estas zonas, basta con fabricar, de forma casera, una crema que te ayudara a lograr su suavidad.
Para ello, deberás darte una ducha de agua tibia, seca con cuidado toda la piel y precede a empapar con aceite de oliva esas partes ásperas de tu cuerpo con masajes circulares, luego unta sal marina con un poco de ralladura de limón y aplícala por encima del aceite y sigue con los masajes.
Pasados unos 15 a 20 minutos, enjuágate con agua tibia, sécalas y procede a untar crema hidratante en estas zonas. Repite el proceso por lo menos unas tres veces por semana para notar los cambios.