Kseniya Sukhinova, joven rusa de 21 años, que el pasado 13 de diciembre se coronó como la mujer más bella del mundo, en una deslumbrante ceremonia que se llevó a cabo en el Centro de Convenciones Sandton de Johannesburgo, la Ciudad del Oro, ofreció sus primeras declaraciones como soberana de la belleza mundial.
“Mi madre me llevaba a clases de gimnasia desde los cinco años, y llegué a obtener un graduado profesional”, dijo Kseniya, quien se considera una adicionada al deporte, profesión que no pudo seguir por dedicarse a estudiar una carrera universitaria.
Esta bella mujer asegura que en su tiempo libre disfruta leyendo obras de la literatura clásica rusa y confiesa que, si pudiera viajar atrás en el tiempo, “iría a la época de los mosqueteros, porque había mucha pasión, romance, honor y coraje en la Francia de entonces”. En cuanto a sus preferencias gastronómicas, disfruta con la comida japonesa e italiana. Sus artistas favoritos son ABBA y Sting, “pero cuando me apetece bailar escucho música house”.
“Disfruto mucho de mis estudios, de hecho tengo un premio del instituto al Estudiante Excepcional de 2006”, afirma de su carrera de licenciatura para convertirse en Ingeniero de Administración en la Universidad de Tyumen.
Vía: Hola