
Antes de elegir un buen protector solar, que cumpla adecuadamente su fundón, deberás conocer muy bien tu tipo de piel. No puedes usar un bloqueador solar, si antes no conoces si tu cutis es mixto, graso o seco. Cada tipo de piel, determina también la eficacia de estos productos.
Fórmulas orgánicas: Contienen sustancias que funcionan como filtro UV, como el butil metoxidibenzoilmetano (llamado también avobenzone o Parsol 1789), benzofenonas, sulisobenzonas, antranilato de metilo, octocrileno, cinamatos y ácido tereftalideno dicamfor sulfónico, un bloqueador de los rayos UVA.
El ácido Para-amino benzoico (PABA), es un componente que es utilizado frecuentemente. El PABA detecta la presencia de la radiación UV y se deshace de los elementos oxidantes, aunque algunas personas tienen reacciones alérgicas.
Fórmulas inorgánicas: Contienen elementos bloqueadores de los rayos UV como el óxido de zinc o el dióxido de titanio. Los óxidos de zinc y de titanio se quedan en la superficie de la piel y no se absorben. Previenen que los rayos UVA y UVB lleguen a la piel.
El Factor de Protección Solar (FPS) en todas las pantallas solares es un promedio basado en la cantidad de rayos UVB (no UVA) requeridos para que el protector pueda cubrir la piel. Es decir, si una persona se quema en 10 minutos y quiere permanecer por 200 minutos al sol, debería usar un FPS de 20. La protección de las pantallas podría clasificarse del siguiente modo: mínima, FPS de 2 a 11, moderada, FPS de 12 a 29 y alta, FPS de más de 30.
Además, de acuerdo con las edades, se debe aplicar un mayor o menor nivel de FPS. Las pantallas no deberían ser utilizadas en bebés menores de seis meses, sin consultar a un médico. Las pantallas deben usarse solamente en caso de necesidad en niños más grandes, ya que los efectos a largo plazo de los productos químicos usados en los protectores aún se desconocen.
Ahora, jóvenes y adultos deben utilizar factor 15 o uno mayor. Algunos expertos recomiendan que la mayoría de la gente debe utilizar FPS 30 en la cara y 15 en el cuerpo. Los adultos que se queman fácilmente en vez de broncearse y cualquier persona con factores de riesgo para cáncer de la piel deben utilizar por lo menos FPS 30.