
A veces, teniendo a nuestro alcance el mejor producto en contra de los dañinos rayos solares, el simple hecho de no leer las indicaciones al momento de utilizarlo, hace que el producto no cumpla adecuadamente su función, considerándolo un mal protector.
Antes de aplicarte el protector solar (que en estos días es un procedimiento obligatorio para evitar muchas enfermedades de la piel), deberás tomar en cuenta lo siguiente.
Primero, y como dijimos anteriormente, elegir el producto que baya con tu tipo de piel (cutis mixto, graso o seco). Para eso debes consultar a los expertos o dermatólogos el producto que más se adecue a tus necesidades.
Luego, aplícate el protector, mínimo, 30 minutos antes de salir al aire libre para mejores resultados, y si la exposición va ser muy prolongada aplícate nuevamente cada 15 a 30 minutos.
Usa el protector solar cada vez que haga ejercicio o vayas a nadar (elija una fórmula resistente al agua, incluso si las actividades no incluyen la natación. Las resistentes al agua, soportan hasta 40 minutos en el agua). Aplícate una buena cantidad en todas las áreas más expuestas, incluyendo las orejas y pies.
Si vas a acudir a un lugar en donde además necesites un repelente de insectos, ten en cuenta que estos productos reducen los efectos de los factores de protección. Si este es tu caso utiliza un FPS más alto.