Recuerda que unas piernas bien depiladas siempre llamarán la atención a cualquier lado que te dirijas, entonces ya va siendo hora de que pienses en el mejor método para despedirte de esos antiestéticos vellitos.
Es necesario que elijas un buen método de depilación que se adapte a tu tipo de piel para no dañarla en exceso, además, debes utilizar, luego del depilado, una buena crema hidratante.
Primero hablaremos de los métodos permanentes, los cuales pueden ser dolorosos y costosos a la vez, sin embargo son los más recomendables si eres de aquellas que no desean estar repitiendo el proceso constantemente. Entre estos tenemos:
Depilación con cera: Es poco dolorosa pero muy efectiva y duradera. Lo más recomendable para evitar alguna irritación es que uses ceras elaboradas con productos naturales, con ello lograrás que el vello salga desde la raíz.
Láser: Conocido como el método de depilación del siglo XXI, no requiere aplicación de anestesia y tarda sólo unos minutos. Sin embargo es uno de los métodos más costosos, aunque el más duradero y sólo debe ser aplicado por un especialista.
Depiladoras eléctricas: Es parecido a la depilación con cera, la diferencia es que no te ensucias ni manchas el baño y puedes usarla en todos lados siempre que haya electricidad. Lo malo es que puede dejar tus piernas un poco irritadas.
Luego tenemos los métodos exprés, en estos no necesitas invertir mucho tiempo, además de que no suelen ser dolorosos, el problema está en que la depilación dura poco tiempo.
Cremas depilatorias: Su aplicación es muy sencilla, lo único que tienes que hacer es colocar un poco de crema sobre la zona que deseas depilar, esperar unos minutos y retirar. Pero debes tener mucho cuidado si tienes la piel delicada, ya que puede causarte una reacción alérgica.
Rastrillo: Este método es rápido y de los más económicos, aunque poco duradero.