
El color dorado tiene infinidad de posibilidades a la hora de dar brillo al rostro. Lewis Amarante, maquillador oficial de Max Factor, nos da algunas pautas para usarlo sin excedernos para no arruinar el maquillaje.
En los ojos, podemos extender una capa fina de sombra dorada sobre toda la superficie del párpado, así crearemos una base luminosa, para luego aplicar sobre ella los tonos medios y oscuros, con los que conseguiremos un efecto de profundidad.
Evita utilizar texturas elegidas nacaradas, porque competirían con el dorado, una sugerencia es apostar los mates o semi-mates en colores marrones, tierras y el negro.
En los labios, se debe aplicar sólo un punto de sombra o pigmento dorado en el centro de ambos labios, esto con la finalidad de potenciar la ilusión óptica de que son más voluptuosos, o en el centro del labio inferior, para crear un punto focal o corregir un posible desequilibrio de su volumen con respecto al del superior.
Y finalmente pata el escote, se pueden utilizar polvos dorados sobre todo el escote, para realzarlo y hacerlo más sugerente o bien aplicarlo selectivamente, iluminando con destellos dorados las zonas que queramos destacar. Por ejemplo, puedes darte un toque entre ambos senos, para definir y crear la sensación óptica de un pecho más voluptuoso o únicamente en la parte más prominente de los senos.
A probar estos trucos y brillar con luz propia.