
El fango, o comúnmente llamada arcilla, se ha convertido en un elemento muy utilizado a la hora de mejorar la belleza de la piel. Este producto, por sus excepcionales cualidades de recuperación y rejuvenecimiento, y combinado con algunos elementos vegetales, constituye una alternativa cada vez más utilizada en el mundo de la cosmética.
Si hablamos de las propiedades dermatológicas y cosméticas más conocidas de la arcilla podemos mencionar las siguientes:
Mejora el riego sanguíneo y linfático, fortalece las terminales nerviosas, tonifica el tejido conjuntivo, favorece la regeneración celular, y además, absorbe restos de maquillaje y agentes extraños o patógenos casi microscópicos que se encuentran debajo de la epidermis
Respecto al precio de estas fabulosas cremas, si no tienes mucho dinero para comprarlas, no tiene porque ser un problema, pues en la calidez de tu hogar y con productos a tu alcance, tú puedes elaborar tu propia crema.
En cuanto a la frecuencia de aplicación, estas mascarillas pueden ser utilizadas una vez por semana, cada quince días o una vez al mes.