
Si tu cutis se muestra cansado y sin brillo, revitaliza tu piel, aplicando un gel exfoliante con microperlas una vez a la semana para dar luminosidad al cutis. Para pieles más maduras, prueba un maquillaje con ingredientes estimulantes como la cafeína para devolver luz y belleza a tu piel.
Una adecuada base de maquillaje puede ser la mejor solución para pieles que presenten imperfecciones en el tono, ya sea por manchas, pecas y cicatrices. Aplícate primero el maquillaje por la línea de la mandíbula para asegurarte de que el tono es adecuado. Luego extiéndelo por el resto de la cara con las yemas de los dedos o con una esponja para lograr más uniforme. Las bases de maquillaje en mousse son las que mejor se difuminan y proporcionan una cobertura adecuada para corregir el aspecto de un cutis sin tono uniforme.
Para uniformar el tono de piel, también puedes mezclar dos tonos de base. Una más clara que sea igual al tono más claro de la cara y la otra más oscura para el resto. Mézclalas y aplícala por toda la cara hasta que consigas un tono uniforme.
Para eliminar el exceso de grasa en la piel, debes limpiar el rostro con agua tibia y jabón o con una leche limpiadora facial ligeramente astringente. Complementa tu rutina de cuidado de la piel con una mascarilla de arcilla o barro una vez a la semana para absorber temporalmente la grasa. Elige un maquillaje específico para pieles grasas; los productos cosméticos hechos a partir de agua que controlan los brillos se han formulado para absorber y disimular la grasa de la piel.
Para combatir las arrugas y las líneas de expresión, utiliza exfoliantes suaves e hidrata la piel con cremas hidratantes nutritivas cada día, preferiblemente por la noche. Protégete la piel con protectores solares con FPS 15 o superior.