
La técnica "Silhouette lift", a del lifting tradicional, se realiza bajo anestesia local, dura sólo 45 minutos y la hospitalización no es necesaria. Con una recuperación inmediata, los pacientes pueden retomar su vida normal en tan sólo dos días, a diferencia de otros métodos, que necesitan más tiempo de recuperación.
La Silhouette lift consiste en insertar hilos tensores de polipropileno, introducidos con una aguja-guía especia, a través de una micro-incisión en la piel. Las nuevas suturas llevan unos conos que se adhieren a la piel internamente elevándola hasta conseguir el resultado deseado.
Esta técnica está recomendada para aquellas personas que evidencian un envejecimiento facial prematuro o inicial, donde aparece la flacidez en la piel del rostro.