Joyas que bañan y rejuvenecen tu piel



El oro, la plata, los diamantes y las perlas, tienen propiedades antioxidantes capaces de revitalizar y regenerar la piel, además de ofrecer una relajación de lujo.


El oro posee propiedades hidratantes y antioxidantes, la plata antibacteriano y purificante, las perlas regenerantes y los diamantes exfoliantes. Hoy los científicos saben de su riqueza en oligoelementos y de que es capaz de regenerar determinadas células, aumentar las defensas y combatir la oxidación de la piel.

Extendido en láminas súperfinas, en minipartículas o camuflado en sérum o hidratantes, el oro en la belleza está de moda y se usa en los salones para tratar la piel del rostro y del cuerpo, además de para ofrecer una relajación de lujo.

El tratamiento con oro comienza limpiando el rostro y realizando un peeling dermo-ultrasónico para que la piel asimile todas sus propiedades y beneficios. A continuación, mediante un suave masaje, se aplica el producto con pepitas de oro. Se activa y protege la dermis con una mascarilla del metal precioso y vitamina C que le aporta un extra de luminosidad y la protege frente a los radicales libres. El resultado, una piel sana y resplandeciente gracias al velo irisado.


La plata, gracias a sus efectos antibacterianos y antiinflamatorios, se ha convertido en una herramienta ideal para tratar eczemas o ciertas dermatitis.


Las perlas, que son ricas en activos marinos, en aminoácidos, en proteínas y en minerales, facilitan la regeneración celular, eliminan manchas cutáneas y aportar luminosidad a la piel, además de exfoliar con suma delicadeza. Además, estas preciosas y luminosas esferas blancas benefician la nutrición y la firmeza de la epidermis.


Y los tratamientos con polvo de diamante, rica en carbono y con grandes cualidades para el arrastre, resulta ideal para deshacerse de las células muertas y otorgar brillo y luz a la dermis.


Publicado en Tratamientos por Irma Ocampo

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