
El multimillonario Donald Trump, salió al frente de la polémica que suscitó la elección de una nueva venezolana como la Miss Universo 2009.
Trump, copropietario del certamen, declaró que no piensa hacer caso a las solicitudes de cambio que se han generado y fue claro en asegurar que el concurso seguirá desarrollándose de la misma forma como ha ocurrido en los últimos años.
"¡No voy a cambiar nada!", manifestó el magnate a través de un comunicado de prensa en el que respondió a la solicitud de muchas personas, incluida Miss República Dominicana, Ada Aimée de la Cruz, que exigen el cambio en el sistema de calificación del certamen y la forma en la que un panel de la organización Miss Universo escoge a seis de las 15 semifinalistas sin tomar en cuenta al jurado preliminar.
"Hace 12 años cuando lo compré, Miss Universo era un cachorro enfermo. Ahora, el concurso es visto en más de 180 países alrededor del mundo y el rating está por los cielos gracias a la belleza de las mujeres", comentó Trump asegurando que su sistema de elección ha dado buenos resultados.