
Una de las desventajas de tener el cabello oscuro es la escasa producción de glándulas sebáceas que hace que el pelo se vuelva seco y delicado. Como los pigmentos negros reflejan la luz de forma natural, si el cabello está bien hidratado luce siempre radiante; pero si no lo está, el color se difumina y el pelo se muestra apagado.
Aquí te ofrecemos unos cuantos consejos para mantener un equilibrio saludable en tu cabello oscuro. Lávate el pelo dos o tres veces a la semana con un champú nada agresivo especial para cabellos oscuros con propiedades nutritivas.
El champú sublimador nutritivo de John Frieda, que gracias a sus extractos naturales a los granos de cacao y polvo nacarado, que iluminan tanto los tonos chocolate como los negros intensos, puede ser una alternativa.
Enjuágalo con agua tibia y utiliza una crema ultranutritiva de la misma gama desde la mitad del cabello hasta las puntas. Déjalo actuar por lo menos durante 10 minutos y acláralo nuevamente con agua tibia y finaliza con agua fría.
Evita en lo posible secarlo con aire caliente o pasarte las planchas; pero si ya tienes costumbre de hacerlo, aplícate un sérum protector y nutritivo desde la mitad del cabello hasta las puntas justo antes de pasarte la plancha.