
Un grupo de expertos estudiaron la apariencia facial de más de un centenar de parejas de gemelas, procedentes de Dinamarca, y de 162 mujeres británicas. Ellos analizaron los distintos elementos del rostro que influyen en la percepción de la edad y su relación con factores ambientales y genéticos.
"Hay pocas investigaciones que determinen sistemáticamente qué factores fisiológicos influyen predominantemente en la apariencia de las mujeres, en función de su edad. Y, por tanto, se desconoce qué características dominan la unión entre la edad biológica y la que se aparenta", explican los autores de este estudio.
Con respecto a los labios, los más gruesos rejuvenecen la cara (pero los estudiosos no indican si el efecto es el mismo con las bocas 'naturales' que con las que han pasado por quirófano).
Las arrugas, y la profundidad de las mismas, así como los efectos del sol sobre la piel se vieron marcadamente relacionadas con la percepción de la edad. A mayor presencia, más años se aparentan.
El pelo también tiene mucho que decir en la imagen de las mujeres. Las cabelleras más grises y finas se asocian con la percepción de una mayor edad. Un buen tinte puede revertir este efecto.